Rodrigo Díaz, Diseñador de Interiores Senior de AMA, plantea una pregunta fundamental: ¿qué ocurre cuando la arquitectura deja de ser únicamente una construcción física para convertirse en una teoría?
A partir de la Prisión de Middlesex, diseñada bajo el modelo panóptico concebido por Jeremy Bentham en 1791, explica cómo lo tangible puede trascender hacia lo conceptual. Más que introducir un nuevo esquema arquitectónico, este modelo abrió la posibilidad de reflexionar sobre los comportamientos que el espacio es capaz de generar.
El artículo explora otros ejemplos que retoman este modelo y amplía la discusión a partir de Vigilar y castigar, de Michel Foucault, donde se analiza cómo la lógica del panóptico continúa presente como un mecanismo que influye en el comportamiento social.
En este sentido, el panóptico se convierte en un ejemplo de cómo la arquitectura puede trascender su propia materialidad y extender su impacto mucho más allá del espacio construido.