En La Loma, publicado por Architizer, exploramos cómo la irregularidad de una planta arquitectónica puede transformarse en ritmo y orden.
El proyecto se caracteriza por una paleta de materiales y acabados en tonos neutros que potencian la entrada de luz natural en cada espacio. Para sus habitantes, preservar una vida social activa era una prioridad, por lo que el diseño establece una clara separación entre las áreas públicas y privadas, permitiendo que la convivencia y la vida familiar coexistan con equilibrio.